En la Maternidad del recinto asistencial promueven desde hace años el modelo del Parto Respetado, aspecto que fue resaltado en la conmemoración de la profesión.

 

 

185 años de la Matronería en Chile como profesión, fueron conmemorados también en el Hospital de Ancud. Las actividades fueron organizadas por el Servicio de Ginecología, Obstetricia y Neonatología del recinto asistencial, que ha experimentado notables cambios en los últimos años en su modelo de atención. Y desde hace muchas décadas, la Matronería cumple un rol preponderante en el funcionamiento del establecimiento.

Para el médico jefe de esa unidad, el Dr. Gabriel Hermosilla Gómez, fue un día muy especial, donde se reconoció el trabajo que se realiza por mucho tiempo en pos de la mujer, “desde que nace hasta que deja este mundo”, sostiene el profesional.

“Es una atención integral, incluyendo el parto. Y posteriormente el manejo de la paternidad responsable, a través de métodos anticonceptivos, estar en todos los procesos, cuidando a los recién nacidos, en el apego, en la aplicación de vacunas, todo eso hace que nuestros ciudadanos sean mejores”, agrega.

Y en ese sentido, el Hospital ancuditano ha estado a la vanguardia en el último tiempo. El modelo de atención del Parto Respetado o Humanizado, ha sido digno de estudios y atención por parte de quienes se dedican a esta profesión, siendo catalogado el establecimiento como un modelo a seguir por parte de universidades y otros hospitales. “Incluso en un momento la Universidad de Chile nos evaluó como el mejor hospital donde se realiza los partos, con una alta satisfacción de usuario. Y tiene que ver con la calidad y la calidez de la atención de los funcionarios, especialmente las Matronas y Matrones, que tienen un rol preponderante en este proceso”, puntualiza Hermosilla.

La fecha internacional coincide con la conmemoración de la creación de la Escuela de Obstetricia de la Universidad de Chile, en 1834. “Nuestra salud a nivel país entonces era muy precaria; estábamos invadidos de infecciones y una alta mortalidad. Ha pasado mucho más de un siglo y la medicina en Chile y la Matronería han ayudado a mejorar los índices de calidad de la atención de nuestros niños, el futuro del país”, señala el jefe del Servicio.

 


CUARENTA AÑOS DE MATRONERIA

La Subdirectora Médica (S) del Hospital de Ancud, Huguette Urbina Reyes –también gineco-obstetra-, comenta que “para nosotras las mujeres, un hito importantísimo es cuando nacen nuestros hijos. Y creo que la forma cómo se nace determina cómo es tu vida también, dependiendo si naciste con amor y buenos cuidados, o si tuviste una mala bienvenida al mundo. Hoy celebramos el trabajo de todas las matronas del mundo. No en todos los países existe esta carrera. Como Subdirectora Médica estoy encantada de la labor que realizan nuestras matronas, porque tenemos un modelo de atención que es único. Esto se repite en Villarrica, pero no está normalizado en el país. Por lo tanto, nuestra comunidad femenina de Ancud, tiene la suerte de tener un modelo totalmente distinto de atención de parto”, explica.

A su juicio, esto significa “una entrega hacia la mujer que está teniendo su bebé de manera completa. Significa tener a una matrona al lado que está atendiendo todos los requerimientos, vigilando cómo se desarrolla el proceso. Simplemente gracias por el trabajo que realizan nuestras Matronas y Matrones”.

La Matrona Olga Huaquín Dulcek, trabajó cuarenta años en el Hospital de Ancud y jubiló a mediados de julio del 2018. “Amé mi profesión y la amo, seré matrona hasta que me muera”, expresa. Fue invitada por sus excolegas a la ceremonia de conmemoración. Su regreso al hospital fue emotivo. “Amablemente los colegas me invitaron a esta presentación muy hermosa, qué lindo que ellos sigan haciendo las cosas que uno hacía antes”.

Llegó al hospital el año 1978 desde Valparaíso, pero sus hijos nacieron en la Maternidad de Ancud. “Desde que dejé de contar, porque antes llevaba un registro de todos los partos, hace diez años atrás había atendido 7 mil partos. Es la generación que está entre los 30 y 40 años de edad. Mis señoras siempre se acuerdan de mí, a veces me saludan en la calle y me recuerdan. Es muy grato para uno saber que hice algo bonito en Ancud, y de corazón; conversaba mucho con mis usuarias. Es un lindo recuerdo. Uno entabla lazos con las pacientes”, señala.

Vio nacer el modelo del parto respetado. “Reconozco que a mí me costó asumir esa parte, porque vengo de la época en que el parto era medicalizado. Estudié en la Universidad de Chile en Valparaíso, y entre comillas, fui castigada cuando estaba en el internado, por haber atendido un parto sin haber hecho episiotomía. Porque no la hice, poco menos que me iban a echar de la carrera. Imagínese, ahora es al revés. Pero la atención cercana y de cariño en ese momento especial, siempre lo tuve. Tú siempre te vas a acordar de alguien que estuvo a tu lado cuando sufriste dolor. Pero es un dolor lindo, porque sabes que hay algo hermoso al final del camino que es tu bebé”, relata la profesional jubilada.


RECONOCIMIENTO DE PARES

Para la Matrona del Hospital, Jessy Montaña, no solo se trata de satisfacción profesional, sino también personal. “Estamos contentos de continuar en este mismo camino y seguir fortaleciendo lo que estamos haciendo. El reconocimiento al modelo del Parto Respetado, nacional e incluso internacional, no es menor, que nos conozcan y sepan cómo estamos trabajando. Tuvimos la visita de unas Matronas desde Reino Unido. Estuvieron haciendo unas capacitaciones en Puerto Varas y quisieron venir al Hospital de Ancud, para conocer lo que estamos haciendo. Es un orgullo poder mostrar lo que hacemos”.

Y la profesional resalta el hecho que este modelo de atención sea brindado en el sistema público de salud, en el caso local. “Tener un parto como los que tenemos acá, incluyendo parto en agua, es caro, y solamente se hace en clínicas a costos muy altos. Por eso hemos tenido pacientes que vienen a Ancud y consultan cuánto cuesta un parto en el agua. Y les decimos que solo cuesta de acuerdo a su previsión. A pesar que nosotros no promocionamos el parto en agua, sino la analgesia que se logra con el agua caliente e hidromasaje. Como consecuencia de eso, hay pacientes que no quieren salir del agua, que se sienten cómodas ahí y que terminan teniendo sus partos dentro del agua y no hemos tenido grandes complicaciones. Pero no es un servicio puntual, sino la analgesia con la tina de agua caliente”, plantea.

Actualmente en el Servicio de Ginecología, Obstetricia y Neonatología del hospital ancuditano trabajan 12 Matronas turnantes; más otro Matrón del programa “Chile Crece Contigo”; dos Matronas coordinadoras; una Matrona de Policlínico. 16 en total, 14 mujeres y dos hombres.

La Subdirectora Médica del recinto asistencial, Huguette Urbina, contó que el nuevo hospital en construcción, contempla un Pabellón para Maternidad y una Sala de Parto Integral. “Por lo tanto, nuestro modelo lo tenemos que trasladar a ese hospital, la idea es ir mejorando día a día para entregar mejor atención. Si bien es cierto creo que estamos casi al tope de lo que se puede ofrecer en un parto, probablemente nos falte algo para mejorar, hay que ver qué otras necesidades vamos teniendo para ir satisfaciéndolas”, puntualizó finalmente la profesional.